Santiago.- Ricardo, el Arjona guatemalteco que no pisaba Santiago desde 1996, erigió aquí un edificio de cinco pisos para cantar desde sus balcones las piezas de su nuevo disco, “Quinto piso”, y renovar sus afectos con un público devoto de sus versos y metáforas. De negro, en tenicitos y collar de cuentas, el artista se movió en una espectacular escenografía que integró pantallas y tecnología con elementos tan cotidianos como el semáforo, vehículos, teléfono, balcones.
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